apraxia del habla

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Apraxia del habla (AOS – Dominancia cerebral para el aprendizaje motor) es un desorden neurogenético de comunicación que afecta el sistema motor programador de la producción del habla.

El término → apraxia se refiere a una categoría distinta de trastornos adquiridos del sistema nervioso central que se caracterizan por la incapacidad de realizar acciones simbólicas o intencionadas, a pesar de la ausencia de deficiencias sensoriales o motoras primarias.

La lingüística clínica es una subdisciplina de la lingüística aplicada que se ocupa de la descripción, el análisis y el tratamiento de las discapacidades del lenguaje, especialmente de la aplicación de la teoría lingüística al campo de la patología del habla y el lenguaje. El estudio del aspecto lingüístico de los trastornos de la comunicación es relevante para una comprensión más amplia del lenguaje y de la teoría lingüística.

En sentido estricto, apraxia significa ‘no acción’.

En principio, se pensó que la apraxia era consecuencia de una desconexión entre las áreas verbales y motoras del cerebro. Según esta hipótesis, la información verbal podía procesarse en las áreas tradicionales de comprensión del habla del lóbulo temporal superior, pero la apraxia se producía en el caso de que una lesión impidiera que esta información llegara a las áreas motoras apropiadas para su ejecución. De acuerdo con esta interpretación, se observó que el resultado de las manifestaciones visuales solía quedar inalterado, y que el desempeño con objetos reales también solía estar mejor conseguido. Sin embargo, no tardó en quedar claro que la mayoría de los casos de apraxia no podían explicarse únicamente por la desconexión. Para explicar estos casos, Liepman desarrolló el concepto de dominancia cerebral para el aprendizaje y el control motor. Según su teoría, a medida que un hemisferio se vuelve dominante para las funciones del lenguaje, uno de los dos hemisferios se convierte en el dominante para las funciones motoras. Basándose en estudios de pacientes diestros y zurdos con apraxia, Liepman también observó una fuerte relación entre la dominancia hemisférica para la programación motora y la lateralidad. La gran mayoría de los diestros desarrollan apraxia tras lesiones del hemisferio contralateral (izquierdo), mientras que los zurdos desarrollan apraxia con mayor frecuencia tras lesiones del hemisferio derecho.

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